Remojar las almendras en agua por lo menos una noche.
Lavarlas bien con abundante agua.
Licuarlas con o sin cáscaras.
Si las querés peladas remójalas 15 minutos en agua caliente y sepáralas con las manos.
Colocar en la licuadora con parte del agua y hacer un primer licuado.
Colocar el resto del litro de agua y volver a procesar por unos minutos.
Colar con colador de tela (como los de café).
Tendrás un litro de leche natural y 100 grs de harina de almendras que podéis secar al horno para guardar o usar directamente considerando su humedad o agregando dos cucharaditas de harina de coco que es muy absorvente ... ponele tu magia …
una pizca de imaginación y mucho AMOR.